darkomen@carax:~$ sudo aptitude install emacs

Le das al botoncito redondo de la CPU y arrancas el ordenador… salta la BIOS, Grub, KDM e inicias sesión. Revisas el correo (miras con alegría los pps guarros que te mandan tus amigos salidos), lees las noticias e incluso te permites el lujo de echarte una partida al KReversi o al KMines. Eso no lo haría un tipo 2.0.

Un tipo 2.0 no lee el correo: sigue conversaciones. Un tipo 2.0 no lee noticias: lee RSS. Un tipo 2.0 no perdería tiempo echando un KReversi o un KMines: estaría escribiendo en su blog (también es cierto que seas un tipo 2.0 o no vas a mirar con mucha alegría los pps con tías en pelotas que te mandan tus amigos).

Básicamente podemos definir al tipo 2.0 como una persona que utiliza las tecnologías de internet que están pensadas para ahorrarte tiempo y esfuerzo y que acaba dedicando demasiado tiempo y esfuerzo a esas tecnologías.

Aunque una persona normal puede convertirse en 2.0 por métodos como ser picado por una araña radioactiva, caérsele una bomba atómica encima o pillarse un huevo con la cremallera (Spiderman, RadioactivoMan y el tipo feo ese de Algo pasa con Mery son claros ejemplos) la causa principal es el temido contagio por amigo jodón.

En este caso hablamos de Darkomen.

Darkomen es un tipo feliz, nacido un 31 de Julio (espero no equivocarme que quedo fatal y me quedo sin sueldo de redactor - que por cierto es una puta mierda Santi, a ver cuando me lo subes). Cualquier nuevo desarrollo que aparece Darkomen lo prueba y no se da por vencido por mucho que yo le responda con “Buuuu”. Esto es:

Santi - “Oye, ¿has probado RSS?”

Yo - “No, buuuu a mi me mola mirar con mi Konqueror las páginas una a una y tragarme la publicidad y los bugs del navegador cuando salta un Javascript cojonero”

Santi - “Yo uso XDMCP”

Yo - “Buuuu, yo con ssh me basto y me sobro”

Yo - “Y ¿a donde subes tus fotos?”

Santi - “A flickr, está bastante bien”

Yo - “Buuuu, yo hago una carpeta nueva en /datos/Fotos/”

Pero la cruda realidad es que en el fondo me picaba con tanta gaita que me contaba… y hace apenas dos días mientras subía las fotos de mi viaje a Extremadura con Jayme llené mi cuenta de flickr. Fue entonces cuando comprendí que el largo camino de la meditación y aprendizaje para ser 2.0 habían terminado. Así que cogí la tarjeta y me compré una cuenta PRO.

Ahora hasta escribo en mi blog y en devnull. Como no podía ser de otra manera, este relato entra dentro de la categoría de Historias para no dormir.

Moraleja: Cuando tu amigo 2.0 empiece a comerte el tarro con cosas que parezcan 2.0 (las series raras, las bebidas light o los programas que te hacen hacer una pausa para descansar la espalda) dale una patada en la boca o métele un calcetín (usado) en la oreja, es la única forma de estar a salvo.

PRO

Firmado: el tío Jamardi

Para mantener los míseros 20 centimos que Darkomen me paga al año por ser redactor en devnull fui al primer turno de la charla como público. Ésta es mi experiencia:

6:15 am - Suena el “¡Anda Ya!” en el radio-despertador.

6:30 am - Suena el despertador del móvil (tengo puesto a Bender cantando a Daisy cuando salía con la nave de Planet Express) . Lo apago y me vuelvo a meter en la cama.

7:00 - Joder, me he quedado dormido. Me levanto, me tomo un batido y me meto en la ducha.

7:30 - Salgo de casa. Paso frío. Bajo al metro. Me dan el 20 minutos o el metro, quién sabe. Dentro del vagón hago que leo y me tapo con el periódico mientras bostezo.

7:55 - Llego a los Salesianos. No está ni la estatua de Don Bosco. Doy una vuelta. No veo a nadie. Vuelvo a dar una vuelta. Nadie. Me hago el interesante y hago como que voy a dar otra vuelta pero me lo pienso y entro. Voy al aula 001. Aparece Heliodoro y me confunde con nose-quien. Le digo “que nooo”. Me mira raro y se va. Bajo al patio. Pongo cara de veterano de guerra mirando el campo de batalla y hago tiempo esperando. Subo. Aula 001. Sigue sin haber nadie. Salgo a la calle de nuevo. Espero un rato pero solo veo pasar gente. Entro. Voy al aula 001. Veo a alguien que me suena… Me acerco… Me mira y yo le miro. Primer contácto: Javivi. Son las 8:20.

8:20 - Hablamo y hacemos tiempo.

8:30 - Llega el resto de la tropa: Ben, Isra, Coco, el primo Jorge, Adrián y Darkomen.

8:32 - Darkomen entra en el aula 001 y enciende el ordenador. Le miramos por las ventanas y se le ve preocupado.

8:35 - Entramos. Preguntamos a Santi: Linux no arranca y el kernel no pone mucho de su parte. El tiempo apremia y no se me ocurre nada mejor que sacar la cámara y hacerle una foto:

Santi y el linux que no arranca

(cruel destino)

8:45 - No se nos ocurre cómo hacerle arrancar (”¡¡Trata de arrancarlo Darkomen!!” le digo). ¿Cambiamos de PC? ¿Cambiamos de distro? ¿Deshabilitamos alguna característica hardware desde la BIOS? Hay un montón de CDs con Linux… pero todos son la misma versión ¬¬ Decido sentarme con el resto y esperar a la tormenta. La charla tendrá que ser en Window$. Sólo los valientes sobrevivirán.

9:00 - Después de un rato con el proyector encendido se hace la luz y arranca Ubuntu. Sale el fondo este marroncito típico y se oye “qué feo”. La charla comienza.

Hubo momentos entrañables (cuando Santi se presentó), momentos tensos (cuando Coco me pisó la chaqueta), momentos para el recuerdo (cuando Ben e Isra no dejaban de hacer fotos al primo y éste se mosqueaba) … y en general estuvo bastante bien la charla, la gente la aprovechó y nadie perdió la ropa interior.

Para terminar, le doy a la charla un 8 sobre 10 porque:

1) No hubo piscolabis como me prometieron,

2) no vino Richard Stallman y
3) a mi no se me dió ningún CD de Ubuntu y atendí como el que más.

Dicho esto, espero que me subas el sueldo.

El día del sysadmin

Julio 30, 2006

Leo entristecido en Barrapunto que ha pasado el día del administrador de sistemas - sysadmin - y desde la redacción de devnull no hemos hecho ningún especial. ¡¡No no y no!! Esta situación no puede continuar así que os traduzco un artículo de la página del sysadmin llamado “Consejos para los empleados para el adecuado uso del valioso tiempo del Administrador de Sistemas” (donde Ted=sysadmin):

Asegúrate de guardar todos tus MP3 en tu unidad de red. ¡No tiene sentido malgastar tu precioso espacio en disco local! Además a Ted le gusta transferir los más de 100GB de música mientras hace backup de los servidores.

Trastea con cualquier cable que te encuentres. Si no puedes encontrar suficientes cables, abre algún aparato para que estén al aire. Después de que hayas terminado y nada siga funcionando, júntalo todo de nuevo y llama a Ted. Niega que tu hayas tocado nada y díle que hasta hace 5 minutos antes todo funcionaba perfectamente. A Ted le gustan los misterios. Para darle más emoción puedes estar mirando por encima de su hombro mientras él trabaja y preguntarle para qué funciona cada cable.

Nunca apuntes los errores del sistema. Símplemente pulsa Aceptar o reinicia el equipo. A Ted le encanta averiguar qué mensaje de error apareció.

Cuando hables de tu ordenador utiliza términos como “cosita” y “enchufe grandote”.

Si te llega un archivo ejecutable adjunto en un email, ¡ábrelo inmediátamente! A Ted le encanta comprobar que el antivirus funciona correctamente.

Cuando Ted te diga que viene en un momento cierra la sesión y ve a tomarte un café. Para Ted no supone un problema acordarse de tu contraseña.

Cuando llames a Ted para cambiar de lugar tu ordenador, asegúrate de dejarlo enterrado en una pila de postales de hace más de un año, fotos de tu bebé, animales, flores secas, facturas sin pagar, trofeos de jugar a los bolos y palos de piruleta. Ted no tiene vida propia y le hace feliz trastear con tu ordenador para coger una brizna de tu vida.

Cuando Ted te envíe un email marcado como “Extremadamente importante” o “Se requiere intervención” bórralo nada más leerlo. Seguramente sólo está probando algún tipo de extraño software para enviar emails.

Cuando Ted esté comiendo en su escritorio o en el comedor, acércate a él, cógele un par de patatas fritas y suelta todas tus dichosas preguntas y espera a que él te responda inmediatamente. Ted vive para servirte y siempre está preparado para pensar en cómo arreglar ordenadores (especialmente le tuyo).

Cuando Ted esté tomando un refresco o tomando algo de aire fresco encuéntrale y pregúntale algo sobre ordenadores. Sólo se toma descansos para encontrarse con todos esos empleados que no tienen teléfono ni email.

Envía un email urgente TODO EN MAYÚSCULAS. El servidor de mail lo cogerá y lo marcará como de extremadamente urgente.

Cuando la fotocopiadora no funcione, llama a Ted: Hay componentes electrónicos en ella.

Cuando no tengas internet en tu casa lláma a Ted. Él disfruta arreglando problemas de línea desde otros lugares, especialmente los fines de semana.

Cuando haya algún problema en tu ordenador personal, tíralo a la silla de Ted a la mañana siguiente sin dejar ni tu nombre, ni tu teléfono ni ninguna descripción de lo que le ocurre. Ya sabes que a Ted le encantan los misterios.

Cuando tengas a Ted al teléfono diciéndote cómo cambiar algo de la configuración de tu ordenador, lee el periódigo. Ted realmente no quiere que hagas lo que te dice, símplemente le gusta escuchar su propia voz.

Cuando la empresa ofrezca cursos ante una actualización del sistema, no te molestes en apuntarte, Ted estará ahí contigo cuando te haga falta.

Cuando la impresora no funcione, envía el mismo trabajo 20 veces más lo más rápido que puedas: Ahí está el secreto.

Si después de 20 intentos sigue sin imprimirse, envía el trabajo a todas las impresoras de la oficina. Quizá alguna de ellas funcione.

No uses la ayuda online, es sólo para novatos.

No te leas el procedimiento de la aplicación. Los procedimientos no molan.

Si estás dando clases nocturnas en esta ciencia de los ordenadores, siéntete libre para demostrar tu adquirida experiencia actualizando los controladores de red de todos tus compañeros. Ted estará agradecido por las horas extra cuando tenga que estar hasta las 2:30 de la mañana arreglándolo todo.

Cuando Ted esté arreglando tu ordenador a la una y cuarto de la tarde, cómete tu hamburguesa con queso en su cara. Él trabaja mejor cuando la cabeza le da vueltas del hambre.

Cuando Ted te pregunte si has instalado algún software nuevo en tu ordenador MIENTE. A nadie le importa lo que tengas en tu ordenador.

Si el cable del ratón topa con el marco con la foto de tu perro, levánta el monitor y deja el cable debajo. Los cables de ratón están diseñados para soportar varios kilos de peso sobre ellos.

Si la barra espaciadora de tu teclado no funciona, maldice a Ted por no haberlo solucionado antes de que te dieras cuenta. ¡No es tu culpa que haya trozos de pizza y de uñas cortadas entre las teclas!

Cuando aparezca en tu pantalla un mensaje que diga “¿Está seguro?” pulsa en el botón “Sí” tan rápido como puedas. Si no estuvieras seguro no lo harías, ¿o no?

Siéntete totalmente libre para decir cosas como “No sé nada de todas estas mierdas de los ordenadores”. A Ted nunca le molestará escuchar que hablas así de su trabajo.

Que no se te ocurra imprimir grandes documentos en varias tandas, nadie pensaría en imprimir un trabajo de una sóla hoja entre tus 500 páginas.

Cuando mandes ese documento de 500 páginas a la impresora no te molestes en comprobar si la impresora tiene suficiente papel: eso es trabajo de Ted.

Cuando Ted te llame media hora después y te diga que se imprimieron 24 de tus 500 páginas antes de que la impresora se quedara sin papel y que ahora hay otros 9 trabajos en cola pregúntale por qué narices no se molestó en poner más papel.

Cuando te bajes un vídeo de 130 MB, envíaselo en un email marcado como “alta prioridad” a todo el mundo. Ted suministra espacio en disco y capacidad de procesador suficientes en el nuevo servidor de correo para estas cosas importantes.

Cuando te encuentres a Ted en la charcutería un sábado por la tarde, pregúntale cosas sobre ordenadores. Él trabaja 24/7 y está siempre pensando en ordenadores, incluso cuando esté en el supermercado comprando papel de cuarto de baño.

Si tu hijo estudia informática llévatelo a la oficina los fines de semana. Ted estará ahí cuando la copia ilegan de Visual Basic 6.0 de tu hijo se cargue la base de datos.

Cuando lleves a Ted tu ordenador sin marca para que te lo arregle gratis en la oficina, díle lo urgentemente que necesitas que lo arregle para que puedas seguir viciándote. Él se pondrá enseguida manos a la obra, todo el mundo sabe que no hace nada más que estar todo el día navegando por Internet.

¡Nunca le des las gracias a Ted, él disfruta arreglándo cualquier cosa y cobrar por ello!

Un sysadmin en acción

Lo dicho. ¡Salud!